lunes, 4 de mayo de 2009

Semana 12 del 3 al 9 de mayo del 2009

LOS TRES GRANDES ALUMNOS 

Un viejo sabio estaba sentado ante sus tres grandes alumnos: el primero se levantó de su asiento y le dijo maestro: “Tú siempre nos ha dado mucho, nos ha dado el ejemplo pero cuando salgo a la calle la gente me teme, es más me rechaza no se qué hacer”, el maestro con sapiensa le dijo: Hermano sufrimiento debes de entender que las personas no está preparadas para lidiar contigo, miran en ti sólo lo que sus ojos pueden ver no entienden la sabiduría que hay más allá de ti, por ello la gente te siente como una desgracia no como una oportunidad de crecer, te temen porque no son capaces de ver la infinita bondad de Dios cuando te superan, y te rechazan porque a nadie le gusta sentir el desgaste que suelen vivir cuando visitas las vidas de las personas, por ello te recomiendo que tu silencio sea perenne que dejes que las personas descubran el por qué de tu visita, que aprendan a observarse y de ahí ejerciten el auto conocimiento, no es fácil tu misión aunque las personas no te entiendan tienes mucho que ofrecer, así que no te desesperes tu misión es digna y causas al final de tus visitas un mejor destino a las almas.
El segundo alumno le dijo: “Maestro al contrario conmigo suelen hacerme mucho caso, las personas suelen abrazar mis ideas, suelen crear soluciones cuando les visito, sin embargo siento que mi trabajo no es el mejor cuando me ausento siento que no he hecho mucho por ellos(as)”. El maestro le respondió, Hermano miedo no te desesperes, tú ayudas a las personas a sentirse humanos, a encontrar en si mismos la fortaleza para afrontar las situaciones a veces difíciles y tragedias que surgen en el camino, por lo tanto tu misión es ayudar a descubrir el porqué de tus visitas, después de ti deben de llegar ideas de ayuda, de fortaleza, si al final no las tienen entonces no fue exitosa tu visita y deberás de volverles a visitar, porque esa es tu misión fortalecer el espíritu de las personas, cuando alguien siente miedo se ha conectado con su propia humanidad y eso le permite al fin y al cabo potenciar sus fortaleza, su fuerza interior.

El tercer alumno le dijo: “Maestro cuando yo les visito las personas tienden a invitarme por largo tiempo, y yo amablemente les hago caso, muchos de los(as) visitados(as) suelen tenderme un lugar en sus vidas pero siento que cuando me alejo en lugar de hacer un bien los he afectado”. El maestro le respondió: Hermano tristeza no te sientas así, a veces las personas necesitan conocerte para aprender el valor de las experiencias en la vida, para liberarse de sus cargas internas primero deben de caminar contigo para abrir el alma, para aprender sus lecciones, para conocer la amarga dulzura de tus enseñanzas, por lo tanto no es tiempo perdido sino tiempo de cambios, tiempo de decisiones y eres tú el que les ayuda a tomarlas, después de la tormenta que les afecta suelen resurgir para volver a vivir, volver a sentir y finalmente conocerme a mi…

Los tres dijeron: “Maestro Amor”, luego les dijo:
"Se que siempre estaré ahí para cada humano(a) y lo único que hago es hacer que se abran con sinceridad ante mi, no importa que les conozcan a ustedes al fin y al cabo son mis alumnos y siguen mis consejos, pero hay que entender que  si no es por ustedes no pueden conocerme, así que les agradezco sus gentiles ayudas." Y así el maestro terminó nuestra amena charla.
Ezequiel Méndez
Colaborando para Caminos del Alma

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