LIMPIANDO LA CASA ESPIRITUAL
¿Quieres caminar libre de distracciones en la vida? ¿Quieres sentirte lo suficientemente libre como para poder avanzar en tu destino? En un primer lugar no hay pócimas mágicas, ni camino alguno que no te signifique algún tipo de sacrificio, ni decisiones sencillas y fáciles, todo lo contrario hay que hacer mucho y para comenzar debes de empezar por botar todo aquello que no te sea beneficioso, lo primero que debes de hacer es deshacerte de algo tan nocivo llamado rencor: éste es uno de los aspectos más destructores y retardantes de la felicidad y la realización personal, ¿Porqué? Sencillo, son emociones: destructivas, acumulativas y perniciosas.
Son emociones destructivas porque no permiten que la persona se comunique con esa parte creativa que le ayude a superar conflictos, todo lo contrario le potencia todos los escenarios en el cual tendrás que mantener una actitud beligerante con los demás, destruye la confianza en tus compañeros(as) más cercanos(as) porque acumulas sólo las emociones que no te aportan, además que conviertes ambientes relajados en verdaderos campos de batalla, las relaciones interpersonales se debilitan y terminas siendo víctima de algo que sólo tú sientes, y por ende eres a quien más afecta y contradictoriamente también debilita porque no te permite convertirte en un ser humano mejor relacionado con tus semejantes.
Además son emociones acumulativas porque se van estacionando en tu alma perennemente, con el tiempo puede convertirse en un verdadero cáncer en tu espíritu, ves a los que crees que son los responsables de tu “situación” en verdaderos enemigos, siempre les recuerdas a cada momento, haces de ellos(as) blanco de tu burla eterna, les deseas siempre lo peor de lo peor, además que vives más pendientes de ellos que de ti mismo, esas personas capturan tu energía vital de una forma completa, hasta convertirse en el icono de tu desgracia, les otorgas un poder tan grande que hasta ellos(as) se sorprenderían de todo el protagonismo que les has concedido, y con el paso del tiempo mayor se hace la presencia en tu vida de ellos(as) debido a que estás siempre acumulando tantas emociones tan llenas de energía tóxica y negativa.
Y finalmente son emociones perniciosas, porque lejos de aportar te restan como persona, te conviertes en sus esclavos emocionales, vives centrado de una forma tan neurótica de ellos(as) que hasta dejas de crecer espiritualmente tú en el proceso, porque les concedes una atención que no se merecen, vives atado sin pensarlo de una forma tan inútil que en el proceso te haces mucho daño y muchas veces el daño puede ser permanente sino lo detectas a tiempo.
Limpia tu casa, me refiero a tu interior, esa casa que se ha llenado de tanta tela de araña y suciedad, deja ir todo aquello que pueda oler a rencor, deja de pensar en lo que otros(as) hicieron o dejaron de hacer, es tiempo de limpiar ese lugar en tu alma que has dejado que haya caído en esos tenores de sufrimiento, limpiar significa dejar claro lo que oscureció el rencor, y déjalos ir para siempre, si al caso en el futuro les vuelves a recordar que sea con agradecimiento porque te permitieron crecer como persona, deja que tus rencores se laven con el detergente del amor, no hay mejor medicina. Deja ir y agradece, limpia tu alma con humildad, permite que nazca en ti una nueva dimensión de amor incondicional, en lugar de guardar rencor limpia tu espíritu y se libre, yo ya lo hice y ya son 5 años, las situaciones y las adversidades siempre estarán ahí para recordarte que somos humanos, sino no lo haces vivirás en el mismo círculo, limpiar la casa significa limpiar el espíritu y entregarte a una nueva realidad: siempre puedes amar incondicionalmente no importa las circunstancias.
Bendiciones a todos(as).
Son emociones destructivas porque no permiten que la persona se comunique con esa parte creativa que le ayude a superar conflictos, todo lo contrario le potencia todos los escenarios en el cual tendrás que mantener una actitud beligerante con los demás, destruye la confianza en tus compañeros(as) más cercanos(as) porque acumulas sólo las emociones que no te aportan, además que conviertes ambientes relajados en verdaderos campos de batalla, las relaciones interpersonales se debilitan y terminas siendo víctima de algo que sólo tú sientes, y por ende eres a quien más afecta y contradictoriamente también debilita porque no te permite convertirte en un ser humano mejor relacionado con tus semejantes.
Además son emociones acumulativas porque se van estacionando en tu alma perennemente, con el tiempo puede convertirse en un verdadero cáncer en tu espíritu, ves a los que crees que son los responsables de tu “situación” en verdaderos enemigos, siempre les recuerdas a cada momento, haces de ellos(as) blanco de tu burla eterna, les deseas siempre lo peor de lo peor, además que vives más pendientes de ellos que de ti mismo, esas personas capturan tu energía vital de una forma completa, hasta convertirse en el icono de tu desgracia, les otorgas un poder tan grande que hasta ellos(as) se sorprenderían de todo el protagonismo que les has concedido, y con el paso del tiempo mayor se hace la presencia en tu vida de ellos(as) debido a que estás siempre acumulando tantas emociones tan llenas de energía tóxica y negativa.
Y finalmente son emociones perniciosas, porque lejos de aportar te restan como persona, te conviertes en sus esclavos emocionales, vives centrado de una forma tan neurótica de ellos(as) que hasta dejas de crecer espiritualmente tú en el proceso, porque les concedes una atención que no se merecen, vives atado sin pensarlo de una forma tan inútil que en el proceso te haces mucho daño y muchas veces el daño puede ser permanente sino lo detectas a tiempo.
Limpia tu casa, me refiero a tu interior, esa casa que se ha llenado de tanta tela de araña y suciedad, deja ir todo aquello que pueda oler a rencor, deja de pensar en lo que otros(as) hicieron o dejaron de hacer, es tiempo de limpiar ese lugar en tu alma que has dejado que haya caído en esos tenores de sufrimiento, limpiar significa dejar claro lo que oscureció el rencor, y déjalos ir para siempre, si al caso en el futuro les vuelves a recordar que sea con agradecimiento porque te permitieron crecer como persona, deja que tus rencores se laven con el detergente del amor, no hay mejor medicina. Deja ir y agradece, limpia tu alma con humildad, permite que nazca en ti una nueva dimensión de amor incondicional, en lugar de guardar rencor limpia tu espíritu y se libre, yo ya lo hice y ya son 5 años, las situaciones y las adversidades siempre estarán ahí para recordarte que somos humanos, sino no lo haces vivirás en el mismo círculo, limpiar la casa significa limpiar el espíritu y entregarte a una nueva realidad: siempre puedes amar incondicionalmente no importa las circunstancias.
Bendiciones a todos(as).
Ezequiel Méndez
Colaborando para Caminos del Alma
Para contactar con el autor: salvador@ezequielmendez.info
http://ezequielmendez.info
Colaborando para Caminos del Alma
Para contactar con el autor: salvador@ezequielmendez.info
http://ezequielmendez.info
No hay comentarios.:
Publicar un comentario