domingo, 31 de enero de 2010

Semana 40 del 18 al 25 de enero del 2010

ZAPATOS A LA MEDIDA

La maravilla de la tecnología nos permite mantener contacto con las cosas que nos interesan, así, por ejemplo, un telefonazo nos acerca a la voz o información que queremos oír, un toque a la tecla ENTER nos pone en contacto directo con todo el mundo y las cosas que este nos ofrece desde el ciberespacio; que bueno que se nos simplifique la vida. Lo preocupante es que no utilicemos esos medios para comunicarnos o romper esquemas preconcebidos y que solo hacen daño desde su sola concepción.

Veamos  el fenómeno Hollywood y sus películas de acción, ficción, humor o amor; el patrón que nos muestra siempre es el mismo: los buenos vencen a los malos, dos horas de peleas, intrigas, puños, patadas y todo para que en los últimos diez minutos los “malos” mueran, los buenos triunfen, el mundo se salve, el tipazo del papel de principal se quede con el dinero y también con la esbelta chica que lo acompañó (salvo casos como James Bond).

Lo que nos lleva al mensaje: no importa lo que pase siempre que te quedes con el dinero, salves el mundo o la concepción de él que tienen un grupo de personas y te quedes con el tipazo o la esbelta dama (según tu género).

Entiendo que es momento de una reflexión sobre las cosas que son esenciales o prioritarias para nuestras vidas. ¿Por qué enmarcar las figura del éxito a parámetros establecidos por personas que siquiera conocemos? ¿Por qué obedecer esos mapas conceptuales que no entendemos y por consiguiente tampoco sus implicaciones? ¿Tenemos una idea clara de lo que significa para nosotros la felicidad o la realización en cualquier ámbito?

Hemos llegado al extremo de convertirnos en una especie de supermercado en el que,  por ley, todo debe ser etiquetado.  Estamos en el punto en el que obedecemos mandatos como el que establece que con “tal o cual clase de gente” nada hacemos porque no encajan con la pre-concepción que se hacen de nuestras relaciones (a cualquier escala), porque sobrepasa la cantidad de canas aceptada por el común de las personas, la clase adecuada, la estética, el timbre de su voz, la calidad del calzado o el color de la camisa de moda; si no encaja con la visión de los pares hollywoodescos.

Hagamos un breve ejercicio de pensamiento: ¿Desde cuándo la felicidad o las cosas verdaderamente importantes se miden por la cantidad de años que tengas? ¿Desde cuándo las apariencias y las calificaciones de la sociedad pueden medir la capacidad entrega de un ser humano? ¿Cuándo comenzamos a contar en papel (o papeletas) la cantidad de momentos felices que podemos tener? ¿Cuándo…? 

Es momento de vivir nuestras vidas, una que esté hecha a nuestra medida y dejar de usar zapatos de otros porque dudo mucho que alguno esté hecho justo a nuestra medida.

Susie Caraballo
Colaborando para “Caminos del Alma”
http://susiecaraballo.blogspot.com/

viernes, 22 de enero de 2010

Semana 39 del 10 al 17 de enero del 2010

UNA ORACIÓN ANTE LA TRAGEDIA

La hecatombe que ha afectado a Haití, puede ser interpretado de muchas formas pero independiente a lo que se piense hay que poner el lado humano de la tragedia, tantas muertes, tanto dolor y la incertidumbre es imposible querer ignorarlo, por la sencilla razón que mirándolo con perspectiva pudimos haber sido nosotros los afectados, y por las razones que hayan sido Dios no quiso que fuese así, ser solidarios significa en un primer término empatizar con el pueblo que ha vivido la tragedia, a nivel espiritual es desear que puedan superar las secuelas de las pérdidas de las miles de personas que han fallecido, tener en cuenta que ayudar significa asumir una actitud desinteresada de apertura y dar a aquel que lo pueda necesitar, desde agua hasta las cosas más necesarias para reordenar y recomenzar después de lo que ha sido una de las tragedias más grandes en la historia de América Latina.

Desear una pronta recuperación a los que han sobrevivido tal vez con el dolor de los que se fueron puesto que muchas familias han quedado fragmentadas, divididas, y muchos lo han perdido todo, he ahí que está la verdadera esencia de esta situación: las secuelas que quedarán en aquellos que precariamente tenían algo antes de la tragedia y sumarle la perdida que ahora se les agregará a miles de personas que no les queda más que ver hacia adelante y con el dolor que puedan albergar en sus corazones reiniciar el fastidioso camino de la reconstrucción, digo fastidioso porque muchas personas al verse en dichas situaciones no tendrán el ánimo de recomenzar y volver a levantarse, sólo los que hemos vivido la pérdida de un ser querido podemos entender la animosidad y el dolor que se lleva cuando perdemos a alguien importante en la vida.

No podemos ignorar lo que ha sucedido, eso sería cruel e insensible, lo que podemos hacer es ponernos en paz con Dios por si nos toca una tragedia posterior, y ser bondadosos con  los que ahora lloran su dolor, orar para que el momento pase rápidamente y podamos todos como una humanidad más llena de bondad pedir a nuestro creador esperanza, fe y fuerza para que superen rápidamente este trágico momento.

A todo el pueblo de Haití.


Ezequiel Méndez
colaborando para Caminos del Alma
contactarse con el autor: salvador@ezequielmendez.info
http://ezequielmendez.info

lunes, 4 de enero de 2010

Semana 38 del 3 al 9 de enero del 2010

DAR GRACIAS


Dar gracias es un don que muy pocos practican con el corazón, se ha llegado al colmo incluso de exigir sin ni siquiera tomar en cuenta el factor agradecimiento, desde personas que se lanzan a las calles a exigir una paga por limpiar un vidrio (que por cierto nadie les pide limpiar) hasta pagar muchos servicios adicionales que son parte de la responsabilidad de ese trabajo en particular que se está pagando, dar gracias se ha convertido en un hecho muchas veces contradictorio, las personas piensan que al darlas de forma grosera una persona debería de sentirse afectado, pero todo lo contrario al olvidarse de darlas es cuando nos afectamos por la falta de consideración que como ciudadanos tenemos porque el ser agradecido es una puerta a la buena voluntad y quien entra en ella jamás se siente defraudado por ello.

¿Podemos dar gracias cuando estamos en momentos turbulentos? ¿Podemos dar las gracias cuando perdemos un ser querido de una forma trágica? ¿Podemos dar las gracias a aquellos que nos hacen la vida difícil? Y muchas preguntas más, que nacen precisamente de una introyección profunda y sincera, es ahí donde encontrar el sentido más profundo de agradecer llega a su máxima expresión; por ejemplo cuando perdí a mi madre hace ya casi dos años, no imaginé dar gracias por lo que había sentido, hoy cuando las heridas de la pérdida se observan con más tranquilidad puedo con honestidad dar las gracias a Dios que hizo que mi madre ya no sufriera una enfermedad que la iba a dar muchísimo dolor, ahora puedo dar las gracias pero ya con otro conciencia; de igual forma cuando estamos en momentos de profunda crisis dar las gracias puede de forma mágica abrir la puerta de la sanación interior.

Con un sencillo acto de agradecimiento podemos abrir la puerta del entendimiento, potenciar relaciones humanas más sustanciales, y crear ambientes laborales más productivos no sin antes entender que el agradecimiento hace a las personas producir cualitativamente mejor, por ello dar las gracias incluso a aquellos que sabemos que no les somos agradables porque es ahí donde el espíritu humano alza el vuelo, cuando damos las gracias abrimos el umbral de la energía positiva, incluso por aquello que aparentemente no ha sido positivo porque dentro del misterio de la vida subyace una lección que debemos aprender aunque no tengamos la capacidad de discernirlo. Por ello siempre sigo el consejo de “Agradece aún las cosas que no entiendes porque todo tiene algo que enseñarnos” Cuando aprendemos a agradecer no importa las circunstancias siempre atraemos energías positivas al contrario del que no sabe agradecer.

Dar las gracias es un acto sencillo pero poderoso, si sabemos de lo beneficio que es, ¿qué esperas para hacerlo siempre?, deja que tu nueva conciencia cambie tu vida con una nueva forma de ser siempre, así como ahora te agradezco que hayas terminado de leer este artículo. Gracias a Dios y a todos ustedes siempre.
Bendiciones

Ezequiel Méndez
Para comunicarse con el autor: salvador@ezequielmendez.info
http://ezequielmendez.info